Déficit de atención

El trastorno por déficit de atención e  hiperactividad (TDAH) es el trastorno más frecuente en la población infanto-juvenil, con una prevalencia de entre un 5 a un 7%, de los cuales el 50% mantiene síntomas del trastorno y problemas de adaptación en la edad adulta. Tiene diversas repercusiones, pero las que más llaman la atención son las alteraciones del aprendizaje escolar y de la relación social, todo esto en un entorno cada vez más exigente en comunicación y nivel de conocimiento debido a la gran competitividad del mundo actual.

Se trata de un cuadro clínico que afecta principalmente a niños en edad escolar y, sobre todo, en los niveles de primaria o elemental. Alrededor del 50% de los niños que acuden a consulta de especialistas en salud mental infanto-juvenil son diagnosticados en algún grado de TDAH. Aunque el momento de máxima incidencia se produce hacia los 3 años, no suele detectarse hasta los 6-9 años, que es el momento en que el niño precisa de un aprendizaje formal que requiere de unos patrones estructurados de atención y concentración que no se hallan presentes en él. La incidencia es mayor en niños que en niñas, con una proporción de cuatro niños por cada niña. Además, los niños suelen presentar un mayor grado de hiperactividad e impulsividad que las niñas, que provoca conductas molestas, desorden y enfrentamientos con sus compañeros y profesores.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la edad infantil.

No existe una causa específica para el trastorno por TDAH y normalmente se asocia a diversas causas: genéticas, complicaciones peri y post natales y otros factores ambientales, como fumar durante el embarazo, envenenamiento, etc. La mayor causa en nuestro entorno es la genética. Existen un 57% de probabilidad de que padres con TDAH tengan algún hijo con un cuadro similar.

En general, su sintomatología se manifiesta en tres áreas distintas de carácter cognitivo-conductual, en función de la prevalencia del trastorno:

- Déficit de atención. Niños con serias dificultades para centrarse en el trabajo o el estudio. Muestran dificultades al concentrar la atención dirigida a crear, aprender, organizar o completar una tarea, afectando especialmente la atención de trabajo. Sin embargo, poseen atención automática en el desarrollo de aquellas actividades que son de su interés. Estos niños suelen presentar dificultades en la lecto-escritura y matemáticas, con un proceso cognitivo más lento que sus compañeros. Son bastante auto-controlados en las interacciones sociales y no tienen tendencia al trastorno negativista desafiante.

- Hiperactividad. Son niños propensos a moverse continuamente, sin poder permanecer quietos ante una tarea determinada. Sus formas de expresión son predominantemente motoras, reflejándose en cualquiera de sus extremidades o en el habla.  Se presenta principalmente en niños de entre 5 y 8 años de edad. En estos niños no se observa un patrón claro de falta de atención, sino que manifiestan síntomas visibles de hiperactividad-impulsividad.

- Impulsividad. Denotan una gran falta de control en sus reacciones o pensamientos inmediatos y manifiestan una gran dependencia de su estado de ánimo, con baja tolerancia al aburrimiento. Hacen las cosas sin planificación o previsión previas.Manifiestan tanto los síntomas de desatención como los de impulsividad-hiperactividad. Sus síntomas aparecen en edades más tempranas. Tienen dificultades en lecto-escritura y matemáticas. Mayor grado de iniciativa social, pero menos auto-control en interacciones sociales. En muchos casos son emocionalmente inestables y tienen gran facilidad para los cambios de humor y son más propensos al trastorno negativista desafiante y a trastornos de conducta.

CRITERIOS ESENCIALES

Según el DSM-IV-R), los criterios sintomatológicos esenciales que nos pueden llevar diagnosticar que un niño padece TDAH son los siguientes:

  • Duración: la persistencia durante al menos los últimos 6 meses.
  • Edad de comienzo: los síntomas deben haber dado comienzo antes de los 6 años.
  • Ubicuidad: algunos de los síntomas han estado presentes en dos situaciones o más (escuela, casa, trabajo, etc.)
  • Disfunción: tiene que afectar a su vida diaria (social, académica, familiar, etc.)
  • Discrepancia: los síntomas son excesivos comparando con otros niños de la misma edad y CI.
  • Exclusión: no se pueden explicar los síntomas por la presencia de otro trastorno.

CRITERIOS DE DÉFICIT DE ATENCIÓN

  • 1) A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades.
  • 2) A menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas.
  • 3) A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente.
  • 4) A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos u obligaciones en el lugar de trabajo.
  • 5) A menudo tiene dificultad para organizar tareas y actividades.
  • 6) A menudo evita o le disgustan las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
  • 7) A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades.
  • 8) A menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes.
  • 9) A menudo es descuidado en las actividades diarias.

CRITERIOS DE HIPERACTIVIDAD E IMPULSIVIDAD

  • 1) A menudo mueve en exceso manos y pies o se remueve en su asiento.
  • 2) A menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado.
  • 3) A menudo corre o salta excesivamente en situaciones en las que es inapropiado hacerlo.
  • 4) A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.
  • 5) A menudo está en marcha o parece que tenga un motor.
  • 6) A menudo habla excesivamente.

  • 1) A menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas.
  • 2) A menudo tiene dificultades para guardar su turno.
  • 3) A menudo interrumpe o estorba a otros.

El diagnóstico de TDAH requiere cumplir con todos los criterios esenciales y con 6 o más de los 9 ítems de déficit de atención o con 6 o más de los 9 ítems de hiperactividad e impulsividad. 

Se considera que el TDAH tiene predominio de déficit de atención cuando presenta 6 o más ítems de inatención y menos de 6 de hiperactividad-impulsividad. 

Predomina la hiperactividad-impulsividad cuando se detectan 6 o más ítems de hiperactividad-impulsividad y menos de 6 de inatención. 

Si se detecta 6 o más ítems en ambos criterios, se considera que su diagnóstico es del tipo combinado

TRASTORNOS COMÓRBIDOS

  • Trastorno de ansiedad.
  • Trastorno negativista-desafiante.
  • Apatía.
  • Trastorno del aprendizaje escolar.
  • Trastorno de conducta.
  • Trastornos depresivos.
  • Tics

REPERCUSIONES

  • Retraso en el aprendizaje escolar.
  • Dificultad en la comprensión lectora.
  • Inestabilidad en las relaciones con amigos y compañeros.
  • Baja autoestima.
  • Desorganización
  • Violaciones a leyes.
  • Accidentes automovilísticos.

TRATAMIENTO

El tratamiento del TDAH requiere un abordaje multidisciplinar global que abarque los aspectos psicológicos, pedagógicos, neuropsicológicos y farmacológicos. Además, hoy se considera imprescindible, junto a las alternativas terapéuticas específicas que se emplean para su tratamiento, utilizar un enfoque psicoeducativo que facilite cualquier otra medida terapéutica.

El tratamiento psicológico del TDAH se vertebra en torno a la terapia cognitivo-conductual, que mediante la aplicación de diferentes técnicas como la relajación, economía de fichas, contratos conductuales, modelado, exposición, etc., se han demostrado muy eficaces para aminorar su sintomatología. Los programas de modificación conductual deben extenderse tanto al entorno familiar como al contexto escolar, para facilitar una mejoría más rápida. La utilización combinada de psicoestimulantes junto a terapia cognitivo-conductual es considerada hoy en día el tratamiento más eficaz del TDAH, especialmente en los casos de mayor gravedad, o en los casos en que predomine la hiperactividad-impulsividad.